ONU aisla a EE.UU por reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel

Los países asistentes a la reunión del Consejo de Seguridad de la ONU aislaron a los Estados Unidos en su decisión de reconocer a Jerusalén como capital de Israel,

Ello, mientras se hna desatado protestas y choques que dejaron al menos dos muertos en la Franja de Gaza y más de 300 heridos en ese territorio y en Cisjordania, tras choques entre palestinos y las fuerzas de seguridad israelíes.

Ocho de los quince integrantes del Consejo de Seguridad convocaron para este viernes una reunión de urgencia con el fin de analizar el paso dado por Washington, que se teme genere una escalada en el conflicto en Oriente Próximo.

En la reunión quedó latente lo aislado que estaba EE. UU. con la decisión anunciada por su presidente, Donald Trump, que desde su campaña electoral había expresado favoritismo por las posiciones de Israel.

“El estatus de Jerusalén debe ser determinado mediante negociaciones entre israelíes y palestinos que conduzcan a un acuerdo sobre el estatus final”, resumió una declaración anunciada al final de esta reunión por cinco países europeos.

“Ha sido una constante posición de los miembros de la Unión Europea que, como parte de ese marco, Jerusalén básicamente debería ser la capital tanto del estado israelí como del palestino”, sostuvo el texto. “Hasta entonces no reconocemos soberanía sobre Jerusalén”, añadió el mensaje.

La declaración europea fue la única colectiva que se difundió al final de la reunión del Consejo de Seguridad, que se cerró sin un pronunciamiento conjunto y sin ninguna resolución sobre el caso.

Y es que EE. UU. llegó a la sala del Consejo con intención de defender a capa y espada el anuncio de Trump y, de paso, aprovechar la tribuna para criticar a la ONU.

“Durante muchos años, la ONU ha sido llamativamente uno de los centros mundiales que más ha demostrado hostilidad hacia Israel”, dijo Nikki Haley, embajadora estadounidense en la sesión del Consejo de Seguridad de la ONU, quien considera que la decisión de Trump de reconocer a Jerusalén como capital de Israel y ordenar a esa ciudad el traslado de la embajada, que ahora está en Tel Aviv, solo es un paso “obvio” y de “sentido común”, ya que Israel “tiene el derecho de determinar su capital”.

La embajadora de EE. UU. solo contó con el apoyo de Israel, cuyo embajador, Danny Danon, invitado a la sesión de este viernes, llegó a decir que la decisión de Trump es un “hito histórico” no solo para Israel, sino también para “la paz y para el mundo”.

El anuncio de Trump, sin embargo, está en contra de la posición que mantiene la comunidad internacional y, especialmente, de las resoluciones de la ONU, que lleva décadas intentando cerrar el conflicto surgido hace más de medio siglo.

La ONU sigue defendiendo que el estatus final de Jerusalén debe ser acordado en un proceso de paz entre israelíes y palestinos. En la reunión de este viernes, el enviado especial a Oriente Próximo, el ruso Nickolay Mladenov, defendió la postura de la ONU e insistió en los principios que ha mantenido Naciones Unidas sobre este tema, incluyendo los ratificados previamente por EE. UU. Jerusalén, dijo Mladenov, siempre ha sido “la piedra angular” del credo musulmán, del hebreo y del cristiano, y se ha convertido en “una de las ciudades más complejas y cautivadoras del mundo”.

Mientras la reunión en la ONU tenía lugar, cientos de palestinos resultaron heridos en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad en Jerusalén Este, Gaza y Cisjordania, la mayoría en este último, según el Ministerio de Sanidad.

De estas, 69 fueron heridos de bala y 271 heridos por balas de caucho, a los que se sumaron otros 726 atendidos por inhalación de gases lacrimógenos y 22 por golpes o impactos de las latas que contienen los gases.

Cerca de 170 de los heridos lo fueron en Gaza, la mayoría por munición real, mientras que el resto fueron mayoritariamente en distintas localidades de Cisjordania. Cuatro de los heridos, todos ellos en la Franja, se encuentran en situación de extrema gravedad.

Además, el ejército israelí bombardeó este viernes posiciones del movimiento islamista Hamás en la Franja de Gaza en respuesta al lanzamiento de cohetes desde allí hacia Israel, informaron fuentes de seguridad palestinas. Durante la tarde, el sistema antimisiles israelí Cúpula de Hierro interceptó un primer proyectil y minutos después registró el lanzamiento de un segundo cohete que impactó en una “zona no identificada”, sin que dejara heridos. En ciudades como Londres, Washington y Yakarta también hubo protestas contra la decisión de Trump.