Acordados términos para un cese bilateral del fuego

El Gobierno y las Farc acordaron los términos para un cese bilateral del fuego.

Las partes llegaron a ese pacto tras el anuncio del grupo guerrillero de iniciar una tregua unilateral desde el 20 de julio.

El diplomático noruego Dag Nylander, representante de uno de los países garantes del proceso de paz de La Habana, fue el encargado de leer en la capital cubana el comunicado conjunto en el que Gobierno y Farc revelan el acuerdo para iniciar un desescalamiento del conflicto a partir del próximo 20 de julio, la misma fecha fijada por el grupo insurgente para reactivar un nuevo cese unilateral del fuego.

Precisamente, en uno de los apartes de la misiva leída por el diplomático se expresa que la puesta en marcha de este desmonte se da en correspondencia con la suspensión de las acciones ofensivas por parte de las Farc. A Nylander lo acompañó su homólogo  cubano Rodolfo Benítez, quien participó en la lectura de los anuncios comunicando: “Las delegaciones del Gobierno nacional y de las FARC hemos decidido hacer todos los esfuerzos necesarios para llegar sin demora a la firma de un acuerdo final”.

De acuerdo con las palabras transmitidas por Benítez, las acciones tendientes a un cese al fuego,  al fin definitivo de las hostilidades  y a la dejación de las armas por parte de la insurgencia, incluyen sistemas de monitoreo y verificación que contarán con la participación de un delegado de la ONU y del presidente de Unasur.

Por su parte el jefe del equipo negociador, Humberto de la Calle Lombana, aclaró que las “medidas de desescalamiento” que adopte el Gobierno dependerán del cumplimiento de las Farc respecto a la tregua y que la reciente decisión no debe interpretarse como un cese bilateral del fuego. “Es claro que el Gobierno cumplirá sus obligaciones constitucionales a fin de proteger los derechos de los colombianos en todo el territorio nacional”, aseveró el funcionario.

Así mismo, De la Calle hizo varias precisiones respecto a la información, que para algunos sectores, era previsible. Dijo, por ejemplo, que falta definir la naturaleza de la medida y que su ejecución dependerá del avance en otros temas de la agenda, los cuales tienen que ver particularmente con el tema de justicia. Puntualizó el jefe negociador que  los inseparables compromisos de agilizar las conversaciones y de desescalar el conflicto responden al llamado de los colombianos y a su necesidad de recuperar la confianza en el proceso de paz.

Expertos opinan sobre el desescalamiento

Aunque Humberto dela Calle considera que no hay que confundir desescalamiento con cese bilateral, el senador Armando Benedetti cree que la noticia y las recientes declaraciones del  vocero del Gobierno anuncian hechos positivos para los diálogos. El legislador barranquillero ve este hecho como la exploración de un cese bilateral definitivo del fuego que necesariamente lleve al fin del conflicto.

Sectores más escépticos, como la Asociación de Oficiales Retirados de las Fuerza Militares Acore, califican este tipo de decisiones como no confiables, particularmente las treguas unilaterales determinadas por las Farc. El presidente de dicha asociación, general en retiro Jaime Ruíz Barrera, en diálogo con El Heraldo manifestó su preocupación respecto hasta dónde puede llegar el “famoso desescalamiento” porque  a las Farc es difícil creerles.

Ruíz Barrera señala que ya el Gobierno había decidido suspender los bombardeos y tuvo que reversar su decisión porque las Farc no cumplen. “Entregar y entregar, ¿a cambio de qué?”, se pregunta el oficial. Así mismo destaca que las Fuerzas Militares cumplen su deber constitucional hasta donde el presidente Santos diga y que cualquier hecho que pueda pasar producto de esa decisión es responsabilidad exclusiva del jefe de Estado.

“Que no se nos olvide que estamos pactando con el enemigo y pactar con el enemigo por fuera de las normas legales y constitucionales significa un delito que se llama traición a la patria”, recalcó. Las dudas del presidente de Acore se acrecientan por el hecho de que el 20 de julio haya sido la fecha escogida por las Farc para decretar el cese unilateral. “Es el Día de la Independencia, ¿qué va a anunciar en esa oportunidad el presidente Santos?”. Concluye el general (r)  diciendo que da la impresión de que todo estaba pactado y que han sucedido una serie de hechos que no son ruedas sueltas.

A su turno,  también consultado por este medio, el  general (r)  Luis Ernesto Gilibert, miembro del Consejo de Exdirectores de la Policía, piensa que aunque no es claro aún a qué se compromete el Gobierno con el desescalamiento, es prudente su posición al dar un compás de espera supeditado a que la guerrilla cumpla su palabra. De todas maneras, advierte, el país necesita saber  si desescalar significa que habrá cese de bombardeos, de patrullajes o de puestos de control.

El exdirector de la Policía Nacional, a pesar de que identifica el  20 de julio  como una fecha estratégica, confía en que sea el momento en que se dé el punto de partida hacia una paz que esperan todos los colombianos. “Por muchas razones es complicado, también de orden constitucional, pero a ese objetivo tenemos que apostarle todos”, resaltó.

Respaldo de EEUU

El embajador de Estados Unidos en Colombia, Kevin Whitaker, ratificó el respaldo de su país al proceso de paz, al manifestar que los esfuerzos que se están haciendo por conseguirla “darán sus frutos”.

“Como gobierno respondemos a los esfuerzos que está haciendo Colombia para lograr la paz, no sabemos el cómo ni el cuándo, pero confiamos en que será duradera”, afirmó Whitaker.

El diplomático agregó que “todos anhelamos la paz para los colombianos”, y resaltó que es un derecho y es tarea de los gobiernos lograr el goce de ellos. “El más importante de los derechos es la paz y los esfuerzos de Colombia en su búsqueda darán frutos” agregó Whitaker.
 

 

 

Gobernación repara vía que conduce a Manaure y otros tramos

 

En la vía que comunica a los municipios de La Paz y Manaure, y en otros tramos viales, el gobierno de Luis Alberto Monsalvo está desarrollando trabajos de rehabilitación para recuperar su buen estado con la intención de mejorar la movilidad, evitar accidentes de tránsito e impulsar la economía de las poblaciones.

 

Al tiempo que desarrolla el Plan Vial que está pavimentando más de 360 kilómetros de vías  en asfalto y placa-huella, el Gobierno Departamental destinó $2.700 millones para la rehabilitación de los  tramos: La Mata-La Gloria; Ramal-San José de Oriente; Caracolí-Los Venados-El Perro-Guaymaral; La Mina-Patillal-Atánquez; San Diego-Media Luna; La Vega-Saloa y La Paz-Manaure, en procura de evitar que la malla vial del Departamento se deteriore.

 

En este último tramo el proyecto ha permitido hasta la fecha la rehabilitación de 45 huecos de los 132 detectados, lo cual, de acuerdo a los lugareños, ha generado un cambio satisfactorio dado a que estaba resultando traumático movilizarse por la zona.

 

“En este tramo vial se ha hecho rocería, limpieza de alcantarillas, de cunetas en concreto y de cunetas en tierra, además  la demarcación de estos elementos y el reparcheo de todos los sectores”, explicó el secretario de Infraestructura del Cesar, Omar Maestre Vélez.

 

De esta manera se cumple el objetivo del Gobernador Monsalvo, encaminado a que todas las cabeceras municipales tengan su vía de acceso pavimentada.

 

“Toda esta iniciativa diseñada por el Gobernador Monsalvo tiene como único objetivo que el Cesar siga creciendo, porque entendemos que en las vías tenemos un polo de desarrollo. Los trabajos se prolongarán hasta el mes de diciembre de este año dado a que es una prioridad para nosotros que todos estos tramos queden debidamente rehabilitados y mantenidos”, agregó  Maestre Vélez.