Con el triunfo de la oposición, comenzó el cambio en Venezuela

La oposición venezolana consiguió una histórica y contundente victoria en las elecciones parlamentarias de este domingo,

Los especialistas y politólogos consideran que se trata de la peor derrota del chavismo en 16 años en el poder,

porque marca el fin de 16 años de hegemonía chavista en el legislativo y pone al gobierno en un escenario inédito: tener que lidiar con una Asamblea Nacional adversa.

El resultado puede también marcar un punto de quiebre para el gobierno del presidente Nicolás Maduro, acosado por una crisis económica que no cede y por graves problemas de desabastecimiento, inseguridad, cambiarios, inflación y caída severa de los precios del petróleo.

Según los datos que pasada la medianoche anunció Tibisay Lucena, presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), para una Asamblea de 167 diputados y escrutado el 96,03 por ciento de los votos, la oposición consiguió 99 diputados, mientras que el oficialismo apenas 46, es decir que el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) fue más que doblado por la Mesa de Unidad Democrática (MUD).

Según Lucena quedan aún por adjudicarse 22 escaños, 3 de ellos correspondientes a la circunscripción indígena. La participación llegó a una cifra de 74,25 por ciento, que superó con creces anteriores justas electorales de este tipo. “Es extraordinaria”, dijo Lucena. Así las cosas, la oposición conquistó la mayoría simple (84) y está a una silla de las tres quintas partes del parlamento, una victoria demasiado contundente que muestra el desgaste del modelo chavista.

“Viendo estos resultados hemos venido con nuestra moral, con nuestra ética, a reconocer estos resultados adversos, a aceptarlos y a decirle a nuestra Venezuela que ha triunfado la Constitución y la democracia”, dijo el presidente Maduro en tono sombrío.

Y añadió: “Yo pudiera decir hoy que ha triunfado la guerra económica (…) Ha triunfado la contrarrevolución (…) Hemos perdido una batalla, pero es heroico que todavía recojamos el 42 por ciento del electorado después de lo que nos han hecho”.

Revisar la revolución

Además dijo que esta derrota era una “bofetada para despertar” y pare revisar el rumbo de la revolución”.

El reconocimiento de Maduro del resultado llamó la atención porque en días anteriores había expresado que en caso de perder “no entregaría la revolución” y que gobernaría en una “alianza cívico-militar”, lo que llevó a la oposición y a la comunidad internacional en general a preocuparse por una eventual descarga de violencia.

Mientras Maduro hablaba en cadena nacional, en las calles se escuchaba a las personas cantar el himno nacional y un estallido de alegría expresado en juegos piroténicos y cohetes.

Por su parte, el jefe de la opositora MUD, Jesús ‘Chuo’ Torrealba, envió un mensaje conciliador: Los que no votaron por nosotros también ganaron (…) No habrá revanchismo (…) La unidad está fortalecida, vamos a celebrar esta victoria en paz. Y añadió: “Hoy ha comenzado el cambio en Venezuela, no hay una mayoría que quiera aplastar a una minoría”, dijo el dirigente.

La jornada se desarrolló con normalidad. Los mismos problemas en la apertura de algunas mesas de votación, las fallas de alguna máquinas y la presencia de motorizados en las calles atemorizando a los votantes. Nada que provocara reclamos airados.

Pero el ambiente se empezó a caldear cuando Lucena revocó las credenciales de acompañantes internacionales a los expresidentes Jorge Quiroga, Andrés Pastrana, Luis Lacalle, Mireya Moscoso y Miguel Ángel Rodríguez luego de que el boliviano aseguró que las elecciones estuvieron empañadas por el ventajismo oficial para rematar: “Uno puede manipular los espejos, puede censurar los medios de comunicación y uno puede invisibilizar a la oposición, pero la realidad finalmente se impone y se va a imponer con la voluntad de cambio del pueblo venezolano”. Además de la sanción de Lucena, el actual presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, pidió, incluso, que fueran expulsados del país.

Pero luego, se calentaron más con la decisión de CNE de ampliar 60 minutos el horario de votación, lo que siempre ha sido considerado por la oposición como abrir la ventana de los ilícitos electorales que la han perjudicado en elecciones pasadas.

El “remolque” de votantes, la proliferación del voto asistido o el marcaje de votos en el lugar de los ausentes son algunas de las prácticas chavistas temidas por la oposición.

Aunque uno de los rectores del Consejo Nacional Electoral, Luis Emilio Rondón, aseguró que la extensión del horario era ilegal, su pronunciamiento fue rápidamente cortado por las televisoras de señal abierta y no se revirtió la medida.

“Todas las elecciones son importantes, pero esta es mucho más. Venimos porque queremos otra cosa, algo diferente, nos merecemos algo mejor”, comentaba ayer a EL TIEMPO Miguel Sánchez, un estudiante de 22 años que vota por tercera vez en Catia.

Sin duda comienza una nueva etapa en la vida política de Venezuela. ¿El principio del fin del chavismo? Eso está por verse.

¿Qué se puede hacer con mayoría simple?

Con la mayoría simple que alcanzó la oposición en el Parlamento, al conseguir al menos 99 de los 167 escaños en las elecciones legislativas, podrá designar la Junta Directiva de la Asamblea Nacional y aprobar las leyes no orgánicas. Además, podrá investigar e interpelar a funcionarios públicos y aprobar una publicitada Ley de Amnistía que busca liberar a quienes consideran “presos políticos”.

Con esta contundente victoria, la oposición también tendrá la capacidad de aprobar decretos de estado de excepción, dar o negar permiso al Presidente para viajes de más de cinco días, aprobar iniciativas para reformar o enmendar la Constitución y aprobar o no el presupuesto nacional y sus derivados créditos adicionales, una modalidad utilizada por el oficialismo para acceder a los recursos del Estado.

Otra de las cosas que se puede hacer con la mayoría simple es acceder a la presidencia de la Comisión de Contraloría y rescatar la agenda de fiscalización del presupuesto nacional, así como adelantar investigaciones sobre corrupción malversación de fondos y pérdida de recursos.

La oposición está a un voto de conseguir las tres quintas partes de los escaños, algo que le permitiría, además de todo lo anterior, promover mayores fiscalizaciones y reformas constitucionales, poner fin al otorgamiento de leyes habilitantes a la Presidencia de la República. Algo clave del estilo de gobierno chavista.