Contra todo pronóstico, fue elegido Donald Trump como presidente de Estados Unidos

Tras una polémica campaña el magnate y candidato republicano Donald Trump ganó  las elecciones presidenciales en Estados Unidos tras lograr 276 votos electorales frente a 218 votos de la candidata demócrata Hillary Clinton. Al ganar en estados decisivos como Florida o Pensilvania, el magnate dio la sorpresa a pesar de las predicciones de las encuestas que ponían a la ex secretaria de estado encabezando las elecciones por un poco menos de 5 puntos porcentuales.

“Seré el presidente de todos los estadounidenses”, anunció Trump exultante en su discurso triunfal, rodeado de su mujer, Melania Trump y sus hijos.

“Esto fue muy duro”, añadió al agradecer a su familia.

Uno a uno, y tras meses de una campaña plagada de insultos y ataques, este multimillonario, de 70 años, conocido por su cadena de hoteles y casinos, ganó los estados clave de Florida, Pensilvania y Ohio, que se decantaron en favor del polémico candidato republicano, acusado de xenófobo y sexista, para suceder al demócrata Barack Obama.

Los mercados financieros, que tenían una clara preferencia por la candidata demócrata, cayeron en las operaciones de Asia y en la apertura de Europa, con el peso mexicano alcanzando su nivel histórico más bajo.

Ante lo que consideran un sismo político y económico, la bolsa de Tokio se desplomó más de un 5%, mientras que los indicadores estadounidenses caían 5%.

Clinton, que no pudo hacer realidad su sueño de convertirse a los 69 años en la primera mujer presidenta de Estados Unidos, ganó los estados clave de Virginia, Nevada y tal como se preveía, California y Nueva York.

Pero no fue suficiente. El ganador necesitaba llegar al número mágico de 270 votos electorales, surgidos, en realidad, de 51 miniescrutinios en cada estado y la capital, Washington.

“Estoy devastada, perdí la fe en mis compatriotas, no sé qué nos depara el futuro, me siento perdida”, comentó Kate Kalmyka, una abogada de 36 años que miraba indignada los resultados en un bar mexicano de Nueva York.

“Qué tristeza este resultado, refleja mucho la mayoría de este país, la falta de educación, el racismo”, señaló Karen Aliaga, una peruana de 33 años que vive en NY.

– Divisiones –
Pocas veces en las últimas décadas se habían presentado dos candidatos tan antagónicos, con visiones tan distintas. El mensaje contra el “establishment” que representan Hillary Clinton y su marido, el expresidente Bill Clinton, funcionó. Trump supo captar el malestar profundo con las instituciones y los políticos tradicionales de una clase media blanca frustrada en un mundo en mutación.

Antiinmigrante, impulsivo y corrosivo, denunciado por varias mujeres que dijeron haber sido toqueteadas por él, marcó para siempre un estilo de hacer campaña política. La dirigencia del partido Republicano le dio prácticamente la espalda.

“Voté en favor de Trump, y contra el sistema. Trump dice muchas estupideces porque el no es un político, no está adiestrado (…) Pero lo más importante para el país es el comercio, las relaciones internacionales y la economía. Y la gente está quebrada y necesita un cambio”, explicó Abteen Daziri, de 38 años y de origen iraní.

Después de 693 días de drama, insultos y escándalos, la campaña dejó a una población profundamente dividida y exhausta.

Los dos candidatos son como el agua y el aceite: la abogada Clinton es una figura política hace 25 años, a quien la mitad de los estadounidenses detesta y duda de su honestidad. Fue primera dama durante la presidencia de su esposo (1993-2001), senadora y luego secretaria de Estado del presidente Barack Obama.

La trayectoria de Clinton como candidata demócrata rumbo a la Casa Blanca estuvo ensombrecida por la investigación del FBI en su contra por los emails enviados desde su correo privado, en momentos que era secretaria de Estado.

– Latinos contra Trump –

El miedo a una victoria de Trump, que ha dicho que los mexicanos son “violadores” y “narcotraficantes”, y que si es elegido, construirá un muro en los 3.200 km de frontera con México y deportará a los 11 millones de indocumentados del país, movilizó a muchos hispanos, la primera minoría del país.

Sin embargo, el candidato presidencial republicano ganó Florida, donde viven mucho de los estadounidenses de origen latino, de acuerdo con proyecciones coincidentes de cadenas de TV, en un importante golpe a las aspiraciones de Hillary Clinton.

En el barrio latino de East Los Angeles, para el mexicano estadounidense Margarito Salinas, de 88 años, la opción era fácil.

“Ese tipo es casi un nazi”, dijo Salinas. “Yo le di mi voto a ‘La Señora’”.

Una alegre Clinton votó temprano, poco después de las 08H00 locales en una escuela cerca de su casa en Chappaqua, en el estado de Nueva York, que ganó.

“Espero ser recordada como alguien que comenzó a ayudar a sanar nuestro país, superar la división”, dijo luego a la radio WOKQ.

Donald Trump votó en una escuela cerca de la Trump Tower en Manhattan, bajo los abucheos de simpatizantes de su rival que le gritaban “¡Nueva York te odia!”.

Con rostro serio, votó junto a su esposa Melania en cabinas distintas. “Fue una difícil opción”, bromeó después.

Los dos candidatos tienen previsto realizar “fiestas de la victoria” para esperar los resultados al final de la jornada, ambas en Manhattan, a apenas 3 km de distancia.