El sonajero de Óscar Naranjo para la Vicepresidencia

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En círculos políticos y al interior de la mayoría de los partidos de la coalición de Gobierno en el Congreso, se da como segura, la escogencia del general Óscar Naranjo para la sucesión de Germán Vargas a la Vicepresidencia de la República.

Ello ante la inminente renuncia del jefe y fundador de Cambio Radical, para postularse como aspirante a la Primera Magistratura del Estado.

El  nombre del General Naranjo ha cogido fuerza en las últimas semanas y en el Palacio de Nariño se daba como el gran favorito.

Una situación ha hecho pensar a muchos que es él. En el viaje de 10 días que hizo Santos para recibir el Nobel, todos los invitados se devolvieron, menos él. Naranjo acompañó al presidente a los cuatro países de la gira. Incluso estuvo en el Vaticano cuando se produjo la cita entre el papa Francisco, Juan Manuel Santos y Álvaro Uribe.

Hubo un detalle que para muchos era una confirmación de que es el elegido. En una comida en Italia, el presidente se acercó a la esposa del general y le dijo en tono jocoso: “Se lo voy a quitar por un rato más”.

La designación de Naranjo aliviaría todas las tensiones políticas que había generado la puja por ese cargo. La razón principal es que como el general no representa a ningún partido político presidencial, su llegada al Palacio de Nariño no se interpretaría como una ventaja para ninguno de los candidatos en la contienda.

Ese balance es difícil de lograr con otro nombre y había generado muchas suspicacias y malentendidos. Por un lado, se había hablado de que el reemplazo tenía que ser una persona de Cambio Radical, pero en el liberalismo y en La U muchos se quejaron pues esto le daría una gabela adicional a Vargas, pues podría tener a alguien de los suyos al frente de continuar lo que más réditos ha dado en el Gobierno: la ejecución de las grandes obras, los acueductos y las viviendas.

Sin embargo, el Consejo Nacional Electoral aclaró que el vice no tenía que ser del mismo partido que Vargas, y con eso las tensiones se disiparon. Pero los nombres de Juan Fernando Cristo, Sergio Díaz Granados y otros que estaban en el sonajero crearon los mismos temores que la llegada de una cuota de Vargas: que desde la Vicepresidencia se favoreciera al candidato del liberalismo o del Partido de la U.

El general retirado conformó el primer grupo de cinco plenipotenciarios junto con el presidente de la Andi, Luis Carlos Villegas; el general (r) Jorge Enrique Mora Rangel; el exministro y excomisionado de Paz FrankPEARL . y el alto consejero de Seguridad Nacional, Sergio Jaramillo, quien fue nombrado nuevo Comisionado de Paz.

Como La Habana al comienzo no era un trabajo de tiempo completo, Naranjo se convirtió en una cotizada estrella de las consultorías de seguridad en el mundo. México lo llevó para que ayudara con la creciente crisis de los carteles de la droga. Cuando llevaba ya un buen tiempo en ese país, el presidente Santos lo llamó para que volviera y se dedicara de lleno al proceso. En ese momento se dijo que hubo un malentendido pues el presidente le sugirió que él sería su fórmula vicepresidencial. Finalmente el tema no se concretó y el general llegó en un cargo nuevo como ministro consejero del Posconflicto.

En círculos allegados al Palacio de Nariño se dice que el presidente siente una deuda con él desde entonces y que esta sería la mejor forma de recompensarlo. Aunque en ese nuevo organismo Naranjo estructuró algunos de los planes para el momento que se vive hoy.

La Revista Semana asegura en su edición en la página web, que el miércoles un almuerzo pudo haber solucionado uno de los interrogantes másIMPORTANTES  de la alta política. En Anapoima (Cundinamarca) se sentaron en la misma mesa el presidente Santos, el vicepresidente Germán Vargas Lleras y el fiscal Néstor Humberto Martínez. Lo que podía ser un informal encuentro en épocas navideñas de los tres más altos funcionarios del Estado, aparentemente resolvió una de las jugadas clave del ajedrez del poder del 2017: quién será el próximo