Falleció tripulante de avioneta obligada a aterrizar en La Guajira

, Judiciales

A las instalaciones de la morgue de Medicina Legal de Riohacha, fue llevado el cuerpo de uno de los dos tripulantes que estaba a bordo de la avioneta que la noche del viernes 28 de junio y que fue obligada a aterrizar en la pista de Puerto Bolívar, en la Alta Guajira.

El occiso, identificado como Marco Alberto Marín Vargas, de 56 años y nacido en Risaralda, había resultado herido de arma de fuego en la operación oficial

La aeronave fue perseguida por aviones que fueron enviados desde la base Comando Aéreo de Combate (Cacom), la cual está localizada en el municipio de Malambo.

No se habían entregados detalles

Este domingo en la tarde trascendió que, no solo fueron detenidos los dos tripulantes de la aeronave que habría violado el espacio aéreo nacional, sino que uno de ellos, identificado como Marco Alberto Marín Vargas, de 56 años, y nacido en Risaralda, fue herido de gravedad por un proyectil de arma de fuego en el desarrollo de la operación de interdicción aérea.

No obstante, se desconoce si la herida que le ocasionó el proyectil en el tórax fue disparada cuando estaban aún en el aire o si la lesión le fue causada cuando fueron obligados a tocar tierra en la pista privada que pertenece a la empresa Cerrejón en los momentos en los que las autoridades los requirieron.

Según un informe que fue publicado por las Fuerzas Militares, el boletín 081 de la Fuerza Aérea Colombiana, el otro tripulante de la aeronave y acompañante del ahora fallecido es un ciudadano de nacionalidad mexicana. Tras la operación, ambos fueron dejados a disposición de la autoridad competente.

De acuerdo con las autoridades, el recorrido de la aeronave, una avioneta Cessna, inició en Centroamérica y penetró al territorio colombiano por La Guajira, sin tener un plan de vuelo establecido y legalizado ante las instancias aeronáuticas.

Avioneta en circunstancias parecidas

El pasado 17 de enero del presente año, otra avioneta Cessna fue obligada a tomar tierra en la misma pista de Puerto Bolívar. Sin embargo, los tripulantes de la aeronave lograron evadir la acción policial.

La avioneta quedó incautada, con una buena cantidad de pimpinas de gasolina y aceitas que le ampliaban la autonomía de vuelo hasta cuatro veces. De los tripulantes, que se internaron en el bosque de trupillos y cardones, no se supo nada los días siguientes.

Las autoridades presumen que ambas aeronaves podrían estar al servicio del narcotráfico internacional.