Germán Vargas no descarta presentar su candidatura presidencial por firmas y no por Cambio Radical

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El fundador  y principal figura  de Cambio Radical, Germán Vargas, empezó a analizar la posibilidad de presentar su nombre como candidato oa la Presidencia de la República por firmas y no por su partido, ante la profunda crisis en que se debate esa amento debido a situaciones dde corrupción en que se encuentran involucrados varios de sus miembros, especialmente en el departamento de La Guajira.

El actual director del partido,  Rodrigo Lara, anunció que renunciará a esa dignidad la próxima semana, debido a dificultades que no ha podido defender ni explicar.

 

El partido pierde credibilidad por los avales entregados a cuestionados dirigentes y nadie responde.

El vicepresidente Germán Vargas Lleras tendrá que cargar con esa sombra durante la contienda electoral de 2018  y por ello la posibilidad de que presente su fórmula a la Presidencia por firmas, lo que marcaría la desaparición de Cambio Radical, un partido marcado además, por una amplia división a su interior.

Nadie responde.

Esa es la sensación generalizada que recientemente ha despertado Cambio Radical entre sus militantes. El asunto es simple: hasta el momento, los copresidentes del partido, Rodrigo Lara y Bernabé Celis, no han podido ponerse de acuerdo para explicar quién entregó los avales que permitieron que personas altamente cuestionadas llegaran a ocupar cargos de elección popular en representación de la colectividad. Los ejemplos son varios, empezando por Francisco Kiko Gómez, exgobernador de La Guajira, condenado a 55 años de prisión por el asesinato de la exalcaldesa del municipio de Barrancas, Yandra Brito.

En la lista sigue el alcalde de Riohacha, Fabio Velásquez Rivadeneira, capturado recientemente por su presunta responsabilidad en irregularidades con la contratación del Programa de Alimentación Escolar. Y ni hablar de la exgobernadora Oneida Pinto, sucesora de KikoGómez, a quien se le imputarán cargos por peculado, falsedad en documento público y celebración indebida de contratos. Pero lo más grave es que aparentemente también estaría detrás de las amenazas de muerte que recibió Jorge Enrique Vélez, quien fungió como gobernador encargado del departamento.

Y a esa falta de credibilidad es a la que tendrá que enfrentarse el partido de cara a las elecciones presidenciales del año entrante. Es claro que Cambio Radical no tiene problemas de consulta interna, pues el candidato que enarbolará sus banderas en la lucha por la Presidencia de la República hace rato está definido: Germán Vargas Lleras. Pero las peleas dentro de la colectividad para adjudicarse responsabilidades en el tema de los avales del pasado han contribuido a que se esté rumorando, incluso, que el hoy vicepresidente no descarte la idea de lanzarse por firmas.

El representante Lara culpa al anterior presidente del partido, el senador Carlos Fernando Galán, por liderar un esquema descentralizado a la hora de otorgar avales. Galán, por su parte, le recuerda que su renuncia a la dirigencia de Cambio Radical tuvo que ver con la decisión que tuvo el partido sin su consentimiento de apoyar a Oneida Pinto, a todas luces cuestionada en ese entonces, y le enrostra a Lara que fue él quien salió a defender la candidatura de la exgobernadora, avalada por la casa política de los Char.

Pero, ¿qué dice el copresidente de Cambio Radical, Bernabé Celis? Consultado por este diario, el congresista confirmó que le envió una carta al secretario general del partido, Germán Córdoba, para que le aclare quién les entregó los avales a aquellos que han resultado “ovejas negras” en el partido. “Ya me reuní con él. Me dijo que le faltaban unos datos de ventanilla única y que el martes de la próxima semana me entrega la información”, le explicó Celis a El Espectador.

Pero mientras eso ocurre y ante la expectativa de la renuncia de Vargas Lleras, que, según dicen, deberá producirse a más tardar la primera semana de marzo, voces dentro del partido comentan que se hace urgente que Cambio Radical salga a ofrecer excusas públicas, “porque si las cosas siguen así y si nadie sale a poner la cara, va a ser muy difícil que Vargas Lleras se presente con Cambio Radical. Sería un lastre para él defender un partido lleno de cuestionados que no ha querido tomar medidas para depurarse”, advirtió una fuente de la colectividad.

La forma de recuperar esa credibilidad, indudablemente, tendrá que ver con el proceso que adoptará Cambio Radical para entregar avales en las próximas elecciones legislativas. Al mismo tiempo, el vicepresidente tendrá que sopesar, dado el caso, si le “jala” o no a la consulta interpartidista que plantean algunos en la Unidad Nacional para escoger candidato único, aunque en la misma coalición muchos no comulguen con sus posturas y hasta lo acusen de haberse aprovechado de los programas de vivienda e infraestructura para impulsar su campaña. Sin embargo, hay quienes consideran que esa opción no debe descartarse en aras de afianzar un bloque que garantice el triunfo. Como dijo un congresista de Cambio Radical: “Si los demás sienten que la mejor manera de apoyar a Vargas Lleras es someter a sus candidatos a una consulta, hagámosla. Con esa consulta lo que están buscando, en realidad, es una manera elegante de apoyar al vicepresidente”.

En todo caso, se requieren respuestas de Cambio Radical. Sólo la próxima semana el país sabrá a quién se le adjudicará la responsabilidad de los cuestionados avales y que sus copresidentes salgan a dar la cara, como lo piden sus propios militantes. Sobre Vargas Lleras, así las encuestas muestren una alta favorabilidad, como están las cosas hoy, la cuestión es de todos contra él, incluyendo el Centro Democrático. Porque eso de que podría aliarse con el uribismo se ve, al menos por ahora, casi imposible. Y hay que decir “casi” porque en política cualquier cosa puede pasar, más aún tratándose de la lucha por el poder.