Hillary Clinton comenzó campaña hacia la Casa Blanca

La candidata a la Presidencia de los Estados Unidos, Hillary Clinton inicia comenzó la campaña por la Casa Blanca.

En el viaje está acompañada por un puñado de asesores y un agente del servicio secreto. Se movilizan en una furgoneta denominada “Scooby Doo”.

Hillary Clinton, que buscará la candidatura demócrata para los comicios presidenciales de 2016 en EE.UU., cruza este lunes el medio-este del país en su furgoneta “Scooby Doo”, en el primer día de una campaña centrada en presentar a una aspirante cercana a los ciudadanos y que busca evitar los errores de 2008.

La aspirante demócrata a la Presidencia emprendió este mismo domingo un viaje por carretera de 1.600 kilómetros entre su casa en Chappaqua (Nueva York) y Iowa, un estado clave y cargado de simbolismo, pues es el primero que vota y con su “caucus” comienza oficialmente el proceso electoral.

Sus asesores insisten en que el periplo por carretera ha sido idea de la propia Hillary, aunque la estrategia recuerda a la de su primera y exitosa campaña al Senado por Nueva York en el año 2000.

“Es una idea magistral, pero en este caso realmente fue una idea de Hillary. Le encanta su furgoneta ‘Scooby'”, explicó en Twitter Jennifer Palmieri, directora de comunicación de la campaña de Clinton tras ejercer el mismo cargo en el Gobierno de Barack Obama.

La candidata viaja acompañada por un puñado de asesores y un agente del servicio secreto en una furgoneta a la que ha bautizado “Scooby Doo” porque le recuerda a la “Máquina del Misterio” con la que se desplazan los personajes de esa serie animada de los años setenta.

“Voy a lanzarme a la carretera”, dice Clinton en el vídeo con el que el domingo oficializó su candidatura.

Pocas horas después contaba en Twitter que la furgoneta ya estaba lista para salir hacia Iowa, donde este martes celebrará su primer acto electoral en un centro universitario de Monticello.

El equipo de campaña de Hillary, integrado en buena medida por los artífices de la victoria de Obama en 2008, se ha conjurado para diseñar una estrategia diametralmente opuesta a la de entonces y presentar a una candidata cercana al ciudadano estadounidense.

Clinton vuelve a partir como favorita y esta vez ninguno de sus potenciales oponentes dentro del Partido Demócrata tiene posibilidades reales, por eso sus asesores quieren evitar a toda costa que la campaña se perciba como una “coronación”, como muchos criticaron en 2008.

Por delante tienen el difícil reto de presentar a Hillary Clinton -exprimera dama, exsenadora y exsecretaria de Estado- como una candidata alejada del sistema que representa Washington y con el que gran parte de los ciudadanos están decepcionados.

No es casualidad que, tras hacer oficial su candidatura, la biografía de Hillary en su cuenta de Twitter dejara de presentarla como “abogada” para destacar otras facetas más personales.

“Esposa, madre, abuela, defensora de las mujeres y los niños, exprimera dama, senadora, secretaria de Estado, icono de peinados, amante del traje pantalón, candidata presidencial en 2016”, puede leerse ahora en su descripción.

Como parte de este intento por mostrar una Hillary Clinton más natural y menos encorsetada, la primera imagen del viaje de campaña por carretera es una foto de la candidata con ropa informal y en bailarinas posando junto a una familia anónima en una gasolinera de Pensilvania.

El equipo de Clinton ha hecho de este primer viaje y de los actos en Iowa toda una declaración de intenciones: la campaña se basará en actos pequeños donde la candidata pueda interactuar directamente con los ciudadanos y proyecte una imagen menos “oficial”.

El primer acto electoral de Hillary será una mesa redonda con estudiantes y profesores mañana en un “community college” (centros públicos de educación superior) de Monticello, una ciudad de Iowa con apenas 4.000 habitantes.

En la misma línea, el miércoles visitará un pequeño negocio de Norwalk, una ciudad de unos 9.600 habitantes del mismo estado.

Hillary Clinton aprovechará también su viaje a este estado clave, donde vivió un doloroso fracaso en 2008 al quedar tercera, para reunirse en privado con activistas y cargos públicos.