Irán atacó con misiles, bases de EE. UU. en Irak en venganza por muerte de Soleimani

Irán lanzó la noche de este martes ataques con misiles contra dos bases en Irak usadas por tropas estadounidenses, en una respuesta al asesinato de su general Qasem Soleimani por parte de EE. UU.

Los ataques fueron asumidos por los Guardianes de la Revolución, que además amenazaron con golpear también a Israel y a los gobiernos aliados de EE. UU.

El Pentágono informó que “trabajaba en el balance de daños”, pero todavía se desconoce si los ataques dejaron víctimas.  Mientras tanto, la Administración Federal de Aviación (FAA) prohibió este martes que las aerolíneas comerciales de EE. UU. operen sobre el espacio aéreo de Irak e Irán, y sobre los golfos Pérsico y de

Este suceso fue rechazado enérgicamente por gobiernos como el de Alemania o el de Gran Bretaña. Annegret Kramp-Karrenbauer, ministra de Defensa del país bávaro, dijo que en estos momentos “es decisivo que no permitamos que esta espiral crezca más”.

De la misma manera, la Unión Europea calificó el ataque como una “escalada de la confrontación”, no obstante, invitó, así como Kramp-Karrenbauer, a cesar el espiral de violencia.

 

Manifestantes sostienen imágenes del comandante iraní Qasem Soleimani, durante una manifestación frente al consulado de EE. UU. en Estambul.

Según el Pentágono, las bases atacadas se encontraban “en alerta debido a las indicaciones de que el Gobierno de Irán planeaba golpear” sus “fuerzas e intereses en la región”.

El ejército iraquí aseguró en un comunicado divulgado este miércoles que se dispararon 22 misiles en total: 17 contra la base y 5 contra la ciudad de Erbil; sin embargo, se indicó que no hay ninguna víctima.

Se dispararon 22 misiles en total: 17 contra la base y 5 contra la ciudad de Erbil; sin embargo, se indicó que no hay ninguna víctima

La televisión estatal iraní mencionó que se utilizaron “decenas de misiles” contra los objetivos en territorio iraquí, aunque en Washington el Pentágono mencionó que “más de una docena” de proyectiles fueron lanzados contra las bases aéreas de Ain al Asad y Erbil.

Al asumir la responsabilidad por los ataques, el Gobierno iraní advirtió sobre “más respuestas devastadoras” en caso de que EE. UU. contraataque. Después, el canciller iraní, Mohamad Yavad Zarif, dijo que

Iran took & concluded proportionate measures in self-defense under Article 51 of UN Charter targeting base from which cowardly armed attack against our citizens & senior officials were launched.

En un comunicado, los Guardianes de la Revolución también llamaron a los estadounidenses a que retiren sus tropas de Irak y toda la región. Por su parte, la Casa Blanca se limitó a informar que el presidente Donald Trump estaba “monitoreando de cerca la situación”.

El viernes pasado, un ataque de un dron estadounidense mató en Bagdad al influyente Soleimani, así como al jefe militar iraquí Abu Mahdi al-Muhandis, alto dirigente de la milicia proiraní Hashed al Shaabi.

Ante la respuesta iraní, los precios del petróleo en los mercados internacionales aumentaron 4,5 por ciento, en medio de las preocupaciones globales sobre un dramático agravamiento de las tensiones en la región.

La respuesta iraní al asesinato de Soleimani ocurrió después de cinco días de creciente tensión entre Teherán, Bagdad y Washington. En las ceremonias fúnebres dedicadas a Soleimani, altas autoridades iraníes

El escenario se tornó más complejo por las confusiones en cuanto a la situación de las tropas estadounidenses en Irak. EE. UU. descartó este martes cualquier plan para abandonar Irak, pero algunos de sus aliados occidentales ya pusieron en marcha planes para iniciar esa retirada.

Sacar las tropas estadounidenses “es lo peor que podría pasarle a Irak”, declaró el presidente de EE. UU. “Queremos salir, pero este no es el momento correcto”, dijo Trump, quien subrayó el peligro que, según él, representa la poderosa y vecina República Islámica de Irán.

La administración Trump generó enorme confusión el lunes al transmitir por error a las autoridades iraquíes una carta anunciando los preparativos para la retirada de sus soldados.