Ministros empiezan a proteger gestión de Santos

, Nacionales

La Casa de Nariño les dio la orden a sus funcionarios, especialmente a los ministros del despacho, de ser más vehementes a la hora de defender la obra de gobierno del presidente Juan Manuel Santos y de ser más contundentes cuando sea necesario refutar los múltiples cuestionamientos de la oposición, informó el periódico El Tiempo. La clave es, ante todo, proteger los diálogos de paz.

Estas instrucciones fueron avaladas por el Jefe de Estado y sus detalles se han ido ultimando en los consejos de ministros. La intención es respetar la libertad de opinión, en especial de los sectores opositores, pero frenar la tesis que ha venido haciendo carrera de que el Ejecutivo es débil para defender sus logros.

Este cambio de tono, que potencia los mensajes más directos de los altos funcionarios, y que incluirá nombres propios de ser necesario, lo estrenaron con fuerza las ministras de Educación,Gina Parody, este lunes, cuando salió lanza en ristre contra el uribismo y su líder, el senador Álvaro Uribe; y la de Comercio, Cecilia Álvarez, la semana pasada, cuando también atacó al Centro Democrático (CD) y al Polo por azuzar las marchas de los sanandresitos. Los acusó de hacer “contrabando político”.

Y esta nueva defensa, como tiene el respaldo del propio Presidente, pues también lo incluye a él para hacer respetar su obra. Santos, durante sus cinco años de gobierno, se ha caracterizado por un tono dialogante y conciliador; pero, sin dejar esto de lado, será ahora más vehemente. Esto, además, también podría ser fruto de los bajos niveles en las encuestas.

Este lunes Santos respaldó a sus dos ministras y tácitamente señaló a la oposición –Polo y Centro Democrático– de ser “irresponsables” porque durante el fin de semana difundieron en redes sociales mensajes sobre falsas amenazas, lo cual, aseguró, lo hicieron con fines “electorales y políticos” y resultaron ayudando al terrorismo.

“Los que quieren hacer enfrentar al Gobierno con los pequeños comerciantes por razones electoreras son los mismos que este fin de semana crearon zozobra en la población ante actos criminales”, ratificó Santos.

Esta forma de defender la obra de gobierno funcionó en la pasada campaña presidencial cuando Santos pasó a la ofensiva en el debate público para hacer respetar sus posturas y sus logros. De hecho, extraoficialmente no se descarta que la cercanía de los comicios regionales haya motivado el recrudecimiento de los ataques de la oposición y la defensa del Gobierno.

La misma Parody, en ‘Charlas de pasillo’, un nuevo espacio digital de EL TIEMPO, confirmó que “a veces, por ser el Gobierno, nos quedamos callados, pero este es un momento para contar las verdades”. Y reiteró sus cuestionamientos al uribismo: “El proceso paramilitar no fue de paz”.

En esto la respaldó el ministro de Trabajo, Luis Eduardo Garzón, quien en este mismo espacio digital de EL TIEMPO dijo que “si no hay proceso de paz, este país es inviable y, así las cosas, me retiraría de la política”. Como se ve, el punto clave del gabinete es respaldar con más fuerza las negociaciones en Cuba.

El consejero de Derechos Humanos, Guillermo Rivera, también confirmó este cambio de tono y fue contundente con los detractores de Santos. “La oposición tiene el derecho a criticar, pero no pueden pretender que el Gobierno sea mudo, porque aquí damos garantías y no interceptamos comunicaciones”, enfatizó.

Este panorama deja claro que en los tres años largos que restan de la administración Santos se verá a un gobierno más deliberante, respetando los espacios y las opiniones de la oposición, pero defendiendo con contundencia sus logros. El debate, que la Casa de Nariño quiere mantener con altura, será más vehemente.

El choque en Twitter entre Uribe y Parody

La ministra de Educación, Gina Parody, nació en la política de la mano el expresidente Álvaro Uribe, quien la respaldó de manera preferencial para llegar a la Cámara en el 2002.

Luego, en el 2006, fue elegida senadora, pero en enero del 2009 renunció al Senado y rompió con el uribismo.

Ya este lunes, a través de Twitter, enterró cualquier vínculo con el uribismo. Esto generó el rechazo inmediato del Centro Democrático, que la señaló de lanzar esas acusaciones solo para intentar que Santos suba en las encuestas.