Santos y Maduro aceptan reunirse para analizar crisis fronteriza

Los presidentes de Colombia Juan Manuel Santos y de Venezuela, Nicolás Maduro, dijeron ser partidarios de una reunión entre ambos mandatarios, para buscarle una salida a la grave crisis fronteriza que se ha generado entre las dos naciones.

El primero en volver a poner el tema sobre la mesa fue el mandatario venezolano, quien en declaraciones desde China, insistió en la necesidad de tal cumbre.
“La Patria de Bolívar llama al presidente Santos a restituir el equilibrio, la sensatez y la tranquilidad. Le va a ir muy mal si toma el camino de las amenazas, sean políticas, diplomáticas o de cualquier signo, porque Venezuela está acompañada por los pueblos del mundo y del propio pueblo colombiano…”, dijo.
Tras reiterar que “quiero ver al presidente Santos cara a cara” para buscarle una salida a la crisis fronteriza, Maduro, quien terminó su gira en China y emprendió regreso a su país,  dijo que lo que quería era “una nueva frontera. No quiero pelear con el presidente Santos, que dejen las mentiras, las manipulaciones y campañas de odio”.
Fustigó al Gobierno colombiano diciendo que había desatado una campaña de odio contra Venezuela e incluso dijo que “…. No permitiría que ningún medio en Venezuela llamara a matar al presidente Santos. Cerraría a ese medio y asumiría la responsabilidad ante la Fiscalía de meter preso a quien lo haga”.
Maduro dijo lamentar que ante su petición de parar la guerra contra la moneda venezolana, Santos no haya fijado ninguna posición. “No ha dicho ni pio”, afirmó, agregando que ello pese a que ambas cancillerías ya habían acordado en Cartagena mecanismos para parar dicho ataque contra la economía venezolana.

Condiciones de Santos

Entretanto, el presidente colombiano dijo horas después que estaba dispuesto a reunirse con Maduro.
“… Le quiero decir al Presidente Maduro que estoy dispuesto a reunirme, pero que los colombianos necesitan que se les respeten sus derechos fundamentales y que necesitamos que dé pasos en esa dirección!”, dijo el Jefe de Estado.
El mandatario condicionó dicho encuentro a que Venezuela cumpla con tres exigencias. Primera, que se abra un corredor humanitario para que más de dos mil niños que viven en la franja fronteriza de ese país puedan asistir a sus colegios en Colombia.
En segundo lugar, que se autorice el tránsito de 15 camiones aparcados en la línea fronteriza para traer los bienes y enseres de los centenares de deportados y cuyas viviendas fueron desalojadas o destruidas por las autoridades de ese país.
“Y una tercera condición: exigimos que cumplan con los protocolos mínimos y no maltraten a los colombianos que van a ser deportados de Venezuela. Si esas condiciones, que son condiciones mínimas humanitarias, se cumplen, yo me siento a arreglar este problema”, precisó Santos.
Agregó que, en cuanto al contrabando, Colombia era la más interesada en combatir ese flagelo, así como el de las bandas criminales.
“Y explicarle (a Maduro) que los problemas de Venezuela no son hechos en Colombia, que nosotros no somos los responsables de la escasez de los productos en Venezuela, ni responsables de la inflación en Venezuela, ni responsables de la tasa de cambio en Venezuela”.
Puntualizó que se podían arreglar los problemas de “forma civilizada, como deben hacer dos jefes de Estado de naciones civilizadas, por la vía del diálogo, por la vía de la diplomacia, pero eso sí manteniendo la dignidad”.
Ayer, al cierre de esta edición, ninguna de las cancillerías ni sedes gubernamentales había anunciado si existían contactos para fiar fecha, lugar y hora de la posible cumbre, ni tampoco cuáles de los condicionamientos de lado y lado  estarían dispuestas a cumplir. Sin embargo, la reunión parecía cada vez más probable al ser, como se dijo, la única vía práctica para solucionar la crisis.